About me

Mi historia es sencilla, pero con un hilo de acontecimientos un tanto extraño.

Empecé estudiando comunicación porque quería ser actriz, pero mis padres querían que tuviera una licenciatura, entonces, lo más cercano al  mundo de la actuación y el “artisteo” teniendo una licenciatura era estudiar Ciencias de la Comunicación.

Estuve viendo varias universidades y el tipo de Licenciatura en Comunicación que ofrecían cada una, porque aunque parezca raro, cada universidad tiene un enfoque diferente, por lo menos en una carrera tan amplia como comunicación, decidí que lo mío no era lo filosófico, ni lo estrictamente organizacional, que quería algo donde hubiera un poco de todo.

Así, ingresé a la Universidad Anáhuac México Norte en 2004, empecé con toda la intensión de integrarme al grupo de teatro de la universidad, entrar en el área de televisión cuando tuviera que elegir la especialidad, pero mientras más materias iba pasando, más me daba cuenta que lo mío realmente no era nada que tuviera con estar frente a los reflectores o cámaras, entonces, me incliné por la dirección, me parecía fascinante cómo los directores te pueden presentar cualquier cosa desde sus ojos, el director de cámaras al final, es el que decide qué ángulo se ve en la pantalla, el ritmo de los acontecimientos, etc. Eso me parecía fascinante, pero me di cuenta al final que tampoco era lo mío.

Sin saber bien qué era lo mío, pero consciente de la licenciatura y las cosas que veía me gustaban, estuve unos meses trabajando en una agencia de publicidad como copy creativo, me gustó demasiado, sólo que sabía que eso tampoco sería mi destino.

Entonces crearon una especialidad llamada Dirección de Empresas de Comunicación, y me pareció bueno saber un poco más de números y esas cosas aburridas que conlleva el trabajo de cualquier comunicólogo sea cual sea el área en la que se desempeñe.

Me alegro de haber elegido esa especialidad ya que al salir de la universidad me incorporé a un trabajo temporal que acabo siendo fijo por 4 años, donde aprendí lo que es el Marketing y todas las cosas fascinantes y aburridas (como números) que conlleva manejar una marca. Creo que si no hubiera elegido la especialidad en la que estuve, me hubiera costado el doble de trabajo entender que todo, absolutamente todo, nos guste o no, involucra números que afirman que lo que estamos haciendo tiene un sentido para el negocio y un beneficio económico.

Esos 4 años que me enseñaron el amor por el desarrollo de productos, innovaciones y marcas los pasé en Unilever, una empresa excelente para desarrollarte y aprender lo que es el marketing desde mil puntos de vista, no sólo aprendes de la marca que estas gestionando sino de todas las demás que tiene Unilever, ya que el ambiente de trabajo y el compañerismo dentro de la empresa te hace crecer y aprender de mucho personal y profesionalmente.

Desde entonces me dí cuenta de que la pasión de mi vida profesional es el desarrollo, construcción, crecimiento entre muchas otras cosas de las marcas, guiarlas, verlas crecer y tomar diferentes rumbos, es increíble, además de ver cómo marcan la vida de ciertas personas, parecerá para algunos una tontería o algo superficial, pero el impacto de las marcas es algo real que está ahí y no se puede negar.

Mientras trabajaba en Unilever me di cuenta de lo rápido que van cambiando las cosas en todos los aspectos, pero profesionalmente, vi que el mundo digital ya es parte de nuestras vidas en cada centímetro de ellas. Por ello decidí irme a Madrid a hacer un Master y actualizar mis conocimientos acerca del maravilloso mundo del Marketing.

Las cosas que aprendí en el Master me han ayudado a darme cuenta que las estrategias y campañas de marketing no pueden seguir ignorando los canales digitales, es necesario tener estrategias para cada canal y medio en el que nuestro consumidor o público objetivo se encuentre, lo cual no quiere decir que invadamos todos los medios y canales, quiere decir que debemos canalizar bien los esfuerzos, y éstos implican al 100% el medio digital.

Ahora por azares de la vida me encuentro trabajando en una plataforma de internet en la parte de atención al cliente, la cual por cierto, me he dado cuenta que también afecta la manera como la marca es percibida, se que suena en exceso obvio lo que estoy comentando, tanto que no valdría la pena hacer mención de ello, pero a lo que me refiero, es que desde Marketing nunca nos ponemos a pensar que podemos hacer todo bien, en cuanto a estrategia, distribución, logística, canales, etc, todos aquellos departamentos con los que tenemos conexión constante, y rara vez nos preocuparnos de ver cómo está nuestra atención al cliente, y ésto último puede afectar o ayudar en gran medida a nuestra marca, llevándola para arriba o hundirla sin tener nada que ver con la estrategia o distribución, o ninguna de las mil P´s que ya hay en el mix de Marketing.

Mi conclusión a este momento es que el Marketing abarca una experiencia para el consumidor de 360 ° en la cual cada punto que toca debe ser favorable, para que la imagen de la marca llegue a ser lo que se concibió en la estrategia establecida.

Esta historia continuara…

 

 

 

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Un comentario

  1. En efecto si el 100% del contacto del cliente con una marca no es bueno se pierde lo ganado: basta sólo una mala experiencia para perder un cliente y por consecuencia desprestigio de la marca. A poco más de un año en la parte comercial de un banco, comienzo a entender la cantidad de tiempo, dinero y esfuerzo que se utiliza para lograr que los clientes quieran utilizar una marca y no otra, en resumen es todo un mundo complejo por descubrir…

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